domingo, 12 de febrero de 2012

21.Una ciudad en las nubes

Museo Etnográfico y de Artes Turco-Islámicas de Erzurum


El tren se detuvo en Erzurum. Nevaba, como en casi toda Turquía. Durante este invierno, siempre que he visto el reporte del tiempo, Erzurum lidera la lista de ciudades con las temperaturas más bajas. Aquí, -15º, -17º, -20º no son registros poco comunes. Con sus cerca de 1,800 metros sobre el nivel del mar, no es esto de extrañar. Lejos de dejarme helado, no obstante, la ciudad me causó una grata primera impresión, a pesar de los -9º que marcaba el termómetro.


Después de una breve caminata desde la estación del tren hasta el centro de la ciudad, me encontré rodeado de amables ancianos dispuestos a darme indicaciones, parejas de enamorados sonrientes que caminaban apretujados, niños que jugaban entre la nieve de la plaza que rodea al Museo Etnográfico de Erzurum y gente de todas las edades haciéndose fotos con las esculturas de nieve que decoraban la explanada, más allá de la mezquita de Lala Mustafa Paşa. Ahora también recuerdo los potentes durums de pollo que comí en más de alguna ocasión cerca de esta plaza, los baklava que engullí no muy lejos de allí, - los cuales junto con el çay ya se están volviendo parte de un dulce ritual después de cada comida - , y la visita al singular museo etnográfico de esta ciudad. Todo ello hizo de mi paso por Erzurum, un paseo por las nubes.

viernes, 3 de febrero de 2012

20.El Expreso del Este

El Doğu Ekspresi a su paso por Devriği,
Miércoles 1 de Febrero de 2012
9:45 AM*
Acaso un viaje no sea más que un ejercicio de alquimia, una formula, una ecuación mediante la cual aquello que soñamos delante de un mapa adquiere formas, colores, sabores. Quizás la íntima relación o secreta complicidad, que desde tiempos inmemoriales cultivamos con croquis, mapas, planisferios terrestres y celestes ha logrado ocultarnos a nosotros mismos la magia que resplandece detrás de la transmutación de nuestras  visiones en realidades. 

Fui uno de los raros pasajeros que abordó el Doğu Ekspresi el miércoles por la mañana, en Devriği, una población enclavada en un valle totalmente rendido al blancor de las severas nevadas de los días y de las noches anteriores. Aquí, hacia el siglo IX floreció una secta armada de cristianos ascetas, inspirada por una de tantas herejías. Los Paulicianos condenaron entre otras cosas la veneración de la cruz.  


El viaje, el sueño, transcurrió casi todo el tiempo a lo largo de un río que en un momento dado se convirtió en el  Fırat, mejor conocido en castellano como el río Eufrates. Los cañones de piedra entre los cuales el río jugaba, me parecieron nobles, monumentales, estoicos ante la despiadada nevada. Más allá de los paisajes agrestes, pasado el pueblo de Erbaş algo detrás de los cristales capturó la atención de todos cuantos íbamos en el vagón número dos. Enmedio de la incesante nevada una forma furiosa, pesada, se afanaba en avanzar por la blanca ribera del río. Pensé que se trataba de un perro gordo. La vida en las ciudades ha conseguido que olvidemos sombras ancestrales que poblaron los sueños y pesadillas de nuestros antepasados, sustituyéndolas con siluetas con las que nuestra mente domesticada está más familiarizada. Hoy, dos días después, y a cientos de kilómetros de distancia continúo pensando en aquel jabalí. Algo poético había en aquella bestia solitaria. Intuyo que estábamos destinados a recordarla, y a olvidarla así, porque en su fantasmagórica fuga no tuve tiempo de echar mano de la cámara para probar más tarde que aquello no había sido un sueño.

Paisaje entre Devriğri y Erzincan,
mañana del miércoles 1 de Febrero de 2012


* El Doğu Ekspresi pasa normalmente por Devriğri a las 9:27AM en su ruta hacia Erzincan, Erzurum y Kars. El miércoles pasado llegó con al menos 7 minutos de retraso, lo que para mi fortuna me otorgó el tiempo suficiente para bajar desde la Ulu Cami, - Gran Mezquita -, encontrar la estación, comprar mi boleto y sentarme a esperarlo durante aproximadamente un minuto y medio; no sin la ayuda, desde luego, de varias personas - incluyendo a uno de los mecánicos del taller de locomotoras cercano, un chico que trabajaba en una de las tiendas del pueblo y un amable señor con un impedimento del habla, que me auxilió luego de que, tras el cuarto resbalón de aquella mañana, finalmente tuviese un encuentro, algo íntimo, con la nieve, que me dejó, por decirlo de alguna manera, vestido de gala.

sábado, 28 de enero de 2012

19.Las constelaciones


Distrito de Bosna Hersek, Konya, Turquía
 Viernes 27 de Enero 5:30 PM





























*Escrito ayer por la noche, antes de que se cortara la señal de Internet.


Esta noche el viento no le da tregua al paraje de Konya que llamaron Bosnia Herzegovina, Bosna Hersek en turco. La temperatura afuera es de -2 Cº, pero la sensación térmica es de -5 Cº. Los pasillos de la residencia están impregnados de una calma inequivocamente contaminada de vacío. Los exámenes finales del primer semestre, de todas las facultades, han acabado hoy viernes y cuando se sale o se entra en la residencia parece imposible no toparse con estudiantes que llevan maletas enormes y que sonríen cuando les desean un buen viaje. Mis compañeros de habitación no han sido la excepción. Burhan partió ayer rumbo a Kayseri. Cemil lo hizo esta misma tarde rumbo a Antalya. Yusuf lo hará mañana por la mañana rumbo a Afyonkarahisar. Furkan uno de nuestros vecinos, ya está rumbo a Ordu, en el Mar Negro, aunque tendrá que pasar por Bursa antes(¡?). Ilhan se irá el domingo a Eskişehir.Taha se irá a Ankara en un par de días. Supongo que Mehr Ali también partirá rumbo Çorum. Furgan debe estar alistando su maleta para emprender el viaje a Kastamonu. Seguramente Selman ya está en Kırşehir.


Yo estoy mirando el mapa de Turquía. Trato de decidir que rumbo tomar. Me distraigo pensando que Palma está a 2,581 kilómetros de aquí, Tegucigalpa a 11,477, Nueva Orleans a 10,393, Samarcanda a 1,849. Me llama la atención comprobar que alrededor de Konya, las poblaciones parecen diluirse. El polígono que se distingue claramente entre Eskişehir, Ankara, Niğde y Karamán, deja a Konya al borde de un enorme y polvoriento signo de interrogación. Quiero pensar que las constelaciones de ciudades que se dibujan a este y a oeste de esta hermética señal me desvelarán los caminos que he de elegir.

miércoles, 25 de enero de 2012

18.Una Cita


Vista de Estambul desde Beyoğlu, Diciembre 2011



El lunes 12 de diciembre terminaron los exámenes parciales. Su final marcó el principio de una espera. El jueves 22 de diciembre a 665 kilómetros de distancia tenía una cita. El autobús que tomé en Konya, a orillas del campus, hacia la medianoche, cruzó buena parte de la península de Anatolia, sin mayores incidencias, en 10 horas. Aproveché la travesía nocturna para leer un ensayo de John Berger, para el cual, o contra el cual, debíamos elaborar una respuesta escrita. Quizás soñé con La Vocación de Mateo de Caravaggio. Sé que algo me hizo evocar la erupción de 1883 del volcán Krakatoa.

No voy a sucumbir a la tentación de sugerir que, al llegar a mi destino, mientras cruzaba el distrito de Sultan Ahmet, edificios y esquinas parecían envueltos por un aura de familiaridad. Nada tendría esto de extraordinario o de sobrenatural. En Estambul confluyen todas las ciudades del mundo.


Tras dejar mis cachivaches en un hotel muy cercano a la Mezquita Azul y dar una vuelta por "el barrio", - el barrio donde también se yergue Hagia Sofía que fuese basílica patriarcal ortodoxa durante cerca de mil años-, me dirigí al Atatürk Uluslararası Havalimanı o Aeropuerto Internacional Atatürk. Llegué puntualmente, el vuelo LX1804 de Swiss Air también. Cuando le vi cruzar las puertas automáticas tirando de dos maletas, ya me sonreía. El pertinaz bullicio a nuestro alrededor se extinguió. Nos fundimos en un abrazo. Exactamente 3 meses después de nuestra despedida en el aeropuerto de Son Sant Joan, Ruth, mi esposa, llegó a Estambul para pasar unas navidades que ninguno de los dos olvidará jamás.

lunes, 23 de enero de 2012

17.El Dragón detrás de la Niebla

4:30 PM: Universidad de Selçuk,
Campus Alaeddin Keykübad, Bosna Hersek,
Konya, Lunes 23 de Enero de 2012

Quizás no sea muy original sospechar que detrás de asignaturas, evaluaciones y vicisitudes propias de la vida universitaria se esconde una realidad más profunda de la cual aquellas no son más que la metáfora. Quizás deambulamos cada día por los corredores de una alma mater de paredes menos palpables, en la que cursamos asignaturas cruciales. Quizás estemos secretamente matriculados y aprobemos estas asignaturas más hondas, con un gesto, una mirada, una decisión que nos acerque un poco más a aquello que soñamos ser, y que de alguna extraña manera, tal vez ya somos.

Hoy la niebla ha sitiado la residencia. Detrás de esa niebla, a escasas leguas de aquí, imagino un navío de papel,-una prueba, un examen de literatura-, tripulado por las siluetas de Wordsworth, Coleridge, Shelley, Keats... Imagino que esa niebla inocente como el cordero, disfraza la sofisticada y silenciosa estrategia asimétrica del tigre. Imagino que esa niebla es el aliento de un dragón. Hay quienes recuerdan a ese dragón con el nombre de William Blake.

viernes, 20 de enero de 2012

16.El Rompecabezas 2

"La Niña Gitana", Museo Zeugma, Gaziantep

Al regreso del viaje por parte del este de Turquía, que había emprendido durante las vacaciones por la Fiesta del Cordero, le siguieron un par de semanas de preparación para los exámenes parciales. Aun conservaba vivo en la memoria el dulce sabor de los albaricoques de Malatya, "kayısı",cuando el sábado 3 de diciembre, a la una de la tarde en punto, dió inicio el examen de Linguistics I, el primero al que me sometería en la Universidad de Selçuk. A éste le siguieron el lunes 5, el de Literary Criticism I. El martes 6, el de American Drama, el miércoles 7, los de English Literature IV y Short Story I , el jueves 8 el de Advanced Reading & Writing y el viernes 9, la examinación oral de English Novel III acerca de Cumbres Borrascosas.
El período de exámenes no solamente fue desafiante por las evaluaciones. El lunes 5 de diciembre por la mañana, antes del examen de Literary Criticism I, salí sin rumbo fijo en busca de un nuevo apartamento tras no haber podido llegar a un acuerdo con el que en aquel entonces era mi compañero de piso en lo referente a la necesidad de mudarnos. ¡Tuve mucha suerte! Treinta y seis horas más tarde me habían abierto las puertas de una residencia de estudiantes privada muy cercana al campus, gracias al hecho de haber trabado amistad con algunos compañeros de cuarto año a los que les había preguntado por curiosidad, tiempo atrás, acerca del lugar en el que vivían. Cuando estos compañeros se enteraron de que buscaba un sitio para quedarme, inmediatamente hicieron lo necesario no solamente por que me aceptaran en la residencia, sino también por que me pudiese quedar en la misma habitación que ellos. Insisto, tuve mucha suerte. Los estudiantes a los que conocía no solamente eran buenas personas. Por ser alumnos de cuarto año, y haber vivido aquí desde que iniciaron sus estudios universitarios, gozan dentro de la residencia de cierto prestigio e incluso de cierta autoridad. Lo que sin duda me facilitó mucho las cosas al llegar a esta nueva etapa de mi vida en Turquía.
Cemil se ocupó de todos los "trámites a nivel administrativo", lo que significó, hablar con distintas personas dentro de la jerarquía de la residencia para que me facilitaran la entrada a la misma e incluso para que me hicieran un descuento especial. Burhan se dió a la tarea de hacerme sentir como en casa desde el primer momento. Yusuf se encargó, y se sigue encargando de hacerme sonreír y a veces hasta de hacerme reír a carcajadas con sus ocurrencias. Hoy ya no tengo palabras para seguir...O quizás si...¡Mamá, gracias de nuevo!

miércoles, 18 de enero de 2012

15.El Rompecabezas 1

El campus visto desde mi ventana en la residencia de estudiantes

El reflejo de los rayos del sol sobre la nieve inunda mi habitación esta mañana. Abro las ventanas para dejar entrar ese aire matutino que aun en pleno invierno tiene algo de primaveral. A lo lejos, el perfil del campus universitario, con su mezquita, se dibuja como una caravana de concreto sobre un paisaje de colinas blancas, estériles y silenciosas. La enorme bandera turca que preside la caravana, ya no ondea a media asta como venía haciéndolo desde hacía un par de días,tras la muerte del presidente de la República Turca del Norte de Chipre. Por la carretera que bordea el costado oriental del campus, se deslizan todo tipo de vehículos con orígenes y destinos inciertos. Esa carretera conecta a Konya con Ankara, y se bifurca para llegar a Afyon, Kütahya o Eskişehir, en el corazón de la región histórica conocida como Frigia.


Aunque parezca contradictorio, escribir estas líneas en plena semana de exámenes finales me resulta balsámico. Demasiadas cosas han pasado desde la última semana de noviembre como para intentar plasmarlas. Demasiadas cosas han pasado justamente, como para no sentir la necesidad de hacerlo. La tarea de armar con todas las piezas de esta cincuentena de días un solo rompecabezas se me antoja ardua e infructuosa. La perspectiva de clasificar las mismas piezas con tanto rigor como me lo permitan el olvido y la memoria, acaso sea, además de terapéutico, todo aquello a lo que de momento pueda aspirar .